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CONTROL GLUCÉMICO EN DOS DIMENSIONES
El fenómeno de las descargas también llega al campo de la
diabetología
Llega el ‘fenómeno de las descargas’. Al igual que sucedió en el
ámbito de la música, la posibilidad de transferir y analizar los
datos glucémicos en el ordenador también está cambiando radicalmente
las reglas del juego en la diabetología. La eficacia del autocontrol
de la glicemia en el domicilio, así como la motivación para
realizarlo, se ven reforzadas gracias a los evidentes beneficios que
pueden obtenerse en lo que respecta a la idoneidad y a la exactitud
de las opciones terapéuticas.
Grandes volúmenes de datos y datos ‘seleccionados’
Los primeros que podrán beneficiarse de la posibilidad de
descargar del medidor los datos de glucemia y visualizarlos también
de forma gráfica serán los pacientes tratados con insulina y los
médicos que se encarguen del seguimiento de dichos pacientes.
La razón resulta obvia: sin una representación gráfica, la enorme
cantidad de datos obtenidos entre una visita y otra resulta difícil
de gestionar. Hoy en día, se ha observado que la representación y
visualización inteligentes de los datos glucémicos también resultan
útiles en la asistencia de pacientes no insulinodependientes.
También en los casos en los que existan relativamente pocas
mediciones, y precisamente por su escasez, será necesario
seleccionarlas bien de modo que los datos abarquen (en distintos
días) diferentes momentos del día.
Autocontrol estructurado
La descarga y el tratamiento inteligente de los datos permite y,
a la vez fomenta, lo que hoy se denomina “autocontrol estructurado”
o HiSMBG (High informative SMBG). Un autocontrol estructurado es un
ciclo de mejora continua que empieza por una correcta frecuencia de
las pruebas de glucemia y sigue con un uso continuado del diario
glucémico, la descarga de datos, su visualización, el análisis y su
uso por parte del médico y el paciente para comentar juntos los
resultados y poder adoptar las opciones de tratamiento más
adecuadas.
Unos diarios ordenados y unos gráficos fáciles de interpretar
hacen que el paciente lleve a cabo el autocontrol de forma
escrupulosa y puntual y desempeñan un importante papel en su
comprensión cada vez mayor de la diabetes y de los efectos que sus
decisiones, así como el tratamiento, ejercen sobre su equilibrio
glucémico. Esto vale para todos. Al poder volver a elaborar los
datos de una forma determinada, el paciente con diabetes tipo 2
tratado con estimulantes de la secreción de insulina entiende mejor
por qué se le pide que controle la glucemia no sólo por la mañana,
sino también antes y después de una comida.
La diabetes en dos dimensiones
El fenómeno de las descargas se enfrenta a uno de los temas que
mayor debate suscitan actualmente en diabetología: la necesidad de
complementar el análisis correcto de la exposición glucémica
(expresada a través del valor medio de la hemoglobina glicada) con
una atenta supervisión de la variabilidad de la propia glucemia. Hay
dos aspectos ampliamente aceptados dentro del concepto de
variabilidad glucémica: el riesgo cardiovascular de los picos
hiperglucémicos posprandiales, con independencia del nivel de
control medio alcanzado, y la importancia de la variabilidad
glucémica en lo que respecta al riesgo de hipoglucemia.
Probablemente, la facilidad de lectura de las fluctuaciones
glucémicas haga que un número creciente de profesionales considere
la variabilidad como un aspecto cada vez más importante a la hora de
definir las opciones de tratamiento más adecuadas.
Médico y paciente, codo con codo
Hace ya tiempo que se demostró que la posibilidad de visualizar
mediante gráficos los datos glucémicos, permite poner en práctica en
un amplio número de pacientes las recomendaciones y los principios
que la educación terapéutica ha puesto de manifiesto. Ante un
gráfico de glucemias y sus consecuencias sobre la glucemia, paciente
y médico deben formar un verdadero equipo, sentarse en el mismo lado
de la mesa y poner en común sus conocimientos para seguir
progresando.
Puede resultar curioso que un instrumento como Accu-chek
Compass pueda hacer todo esto: sentar las bases para una nueva
alianza terapéutica, servir de apoyo para opciones de tratamiento
adecuadas, fomentar un autocontrol estructurado y respaldar una
nueva forma de ver la diabetes. Pero no es la primera vez que ocurre
algo así: en nuestros bolsillos y en nuestras casas podemos
encontrar muchos objetos mucho más sencillos que han revolucionado
nuestras vidas.
Jean Philippe Assal afirmó en una entrevista reciente que el
teléfono móvil ha constituido la mayor revolución en los últimos
diez años dentro de las relaciones médico-pacientes. Si dichos
objetos han logrado alcanzar esos objetivos es porque han sabido
satisfacer una necesidad existente. Y precisamente porque existía
una necesidad urgente (como siempre ocurre en estos casos)
acabaremos preguntándonos cómo podíamos trabajar antes sin ellos.