Educación
» Recursos de la comunidad
» Historias de pacientes
» Ver todas las historias
» Historia: Santiado Cidade
Historia: Santiago Cidade
Si tienes una anécdota relacionada con la diabetes que te gustaría compartir con
otros visitantes de este sitio, por favor envíala por
correo electrónico,
y con gusto la publicaremos.
Desde Accu-Chek esperamos compartir experiencias contigo.
|
 |
|
|
Santiago Cidade, 10 años
|
|
Con la equitación en la sangre
Santiago Cidade tiene 10 años. En 2000 le diagnosticaron diabetes
y, más allá de la conmoción inicial, su familia se propuso afrontar
con alegría la nueva situación. Uno de los objetivos era que el niño
aumentara la práctica de deportes, como parte de su terapia. Su
abuelo y su bisabuelo estuvieron toda su vida vinculados al turf por
lo que, empujado por la tradición familiar, Santiago manifestó sus
deseos de practicar algún deporte que le permitiera estar cerca de
su pasión: los caballos.
"Santiago necesitaba ejercicios importantes por el tema de la
diabetes. Empecé a contactarme con diferentes personas para ver que
posibilidades tenía de practicar equitación, hasta que di con el
dueño de la Escuela de Equitación del Carrasco Polo Club y le
planteé el problema de él", recuerda Angel Cidade, el padre de
Santiago. Finalmente, la buena voluntad de los responsables de ese
Club, que le otorgaron una beca, permitió que el niño empezara a
entrenar y la equitación se sumó al fútbol, al básquetbol y a la
natación que ya practicaba.
Santiago está cursando cuarto año de Escuela, pero ya tiene claro
su futuro: "Me encantan los caballos y la verdad es que me gustaría
dedicarme a esto".
Su padre recuerda que, en un principio, "lo empezó haciendo como
una terapia y ejercicio, pero dado que le está yendo tan bien, la
terapia pasó a ser mas regular y es casi su profesión. Todo el mundo
pensaba que se iba a aburrir pero se entusiasmó y siguió y hoy en
día es de los mejores alumnos que tiene el Club. Y eso, obviamente,
entusiasma a todos".
Las prácticas son dos veces por semana y duran una hora. En cada
clase hay 5 alumnos aproximadamente. En Montevideo hay unas 12
Escuelas de Equitación. "Antes de empezar la práctica, vamos a
buscar los caballos al campo y estoy con él para que no se ponga
nervioso. Trotamos un poco, después galopamos y finalmente saltamos.
No tengo un caballo fijo, ya que, según el entrenador, tengo que
montar varios caballos distintos para lograr ser un buen jinete y
eso es lo que me llama, porque es un desafío agarrar un caballo
desconocido", señala el joven jinete. De todas formas, "Sócrates" es
uno de los caballos favoritos de Santiago, y con el que ha ganado
varios torneos.
Y también ha sumado alguna caída que no ha pasado de un susto.
"Una vez caballo iba muy rápido, se negó a cruzar un obstáculo y,
como freno de golpe, me caí. Pero no pasó nada. Otra vez, otro
caballo me tiró lejos y casi me quiebra un pie, en una práctica",
acota Santiago.
Un papel fundamental en este corto pero exitoso camino de
Santiago en la equitación, es el que cumple su entrenador Machado,
quien no solo le enseña, sino que lo apoya y lo alienta a que siga
mejorando en su rendimiento.
Han competido en varios campeonatos internos, pero también han
alcanzado importantes victorias en competencias internacionales,
derrotando incluso a adultos y experientes jinetes de Argentina y
Brasil.
"El segundo año que compitió salió segundo en dos categorías y
primero en otra. En 2002 salió primero. Este año compitió en el
departamento de Durazno con gente mayor y salió segundo en las dos
categorías, que tenían 38 competidores en cada una. Y en Rivera ganó
con 40 competidores", recuerda su padre.
Las múltiples medallas, fotos, trofeos y copas que cuelgan de las
paredes del hogar de Santiago son la prueba mayor de que va por buen
camino.
Y con la misma rigurosidad con la que el niño se prepara para
competir, también maneja su salud. "Está muy controlado. Tiene tres
controles al día y se inyecta tres veces por día. Pero lo
fundamental es que la práctica de este deporte le resulta muy
terapéutico y útil. Es todo un ejercicio y las clases le sirven para
regular su situación", señala un orgulloso padre. Quizás en la
competencia de la vida no haya medallas, pero la sonrisa de Santiago
y su alegría de vida resultan el mejor de los premios.
...................................................................................................
Estamos expectantes por escucharte.
Cuéntanos tu historia