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Cetosis Diabética
En la Diabetes insulinodependiente, cuando actúan determinados
factores desencadenantes (ver capítulo “Cetoacidosis diabética”), la
cetogénesis aumenta y se pueden detectar cuerpos cetónicos en la
orina. Esta situación metabólica, en ausencia de acidosis, se conoce
como cetosis diabética simple y es consecuencia de la falta de
insulina o del aumento de sus necesidades.
Cuando la cetosis es debida a un déficit de insulina, el
mecanismo fisiopatológico es igual al descrito para la cetogénesis
de la CAD y se acompaña de hiperglucemia y glucosuria.
Otra posibilidad es que la cetosis sea debida a un aporte
insuficiente de carbohidratos, sea consecuencia de un ayuno
excesivo, o bien que se produzca por el incremento de las hormonas
de contrarregulación en respuesta a una hipoglucemia. En estas
situaciones lo más característico es que la glucosuria sea
practicamente nula o incluso ausente.
El tratamiento estará en función de la causa desencadenante.
Cuando la cetosis es debida a una dieta pobre en carbohidratos, se
soluciona aumentando el aporte de éstos suficientemente. Si la
cetonuria se acompaña de glucosuria marcadamente positiva, se trata
de una cetosis por déficit de insulina y las posibilidades de
tratamiento pueden ser las siguientes:
a) si la cetonuria no es constante y débilmente positiva
habitualmente no suele dar síntomas, por lo que aumentando la dosis
de insulina de acción intermedia, o bien añadiendo un pequeño
suplemento de insulina soluble de acción rápida, se controla la
situación
b) cuando la cetonuria es más marcada, persiste en varias
determinaciones y/o existen manifestaciones clínicas, la pauta
habitual de insulina debe cambiarse por otra de insulina soluble de
acción rápida en cuatro dosis, además de aumentar la dosis diaria
total en un 20%. La pauta de insulina se adaptará y modificará según
los controles de glucemia capilar y, una vez controlada la cetosis
(a las 24-48 horas), se reinstaurará la pauta habitual. En éste
caso, debe acoplarse la alimentación al denominado “ritmo oral de
seis horas”, que facilita el aporte necesario de líquidos y
carbohidratos, además de facilitar una mejor tolerancia a la
alimentación oral.